El corazón es el primer órgano en formarse en el embrión humano, aparece en la cuarta semana de vida embrionaria. Cuando la vida se apaga, el primer organo en morir es el cerebro, lo hace a los 6 minutos de no recibir sangre, por lo que se dice que es el “Primum moriens” (el primero en morir).
El último organo en morir es el corazón, a las 6 horas de no recibir sangre. Es por eso que el corazón es el “Primum vivens, ultimum moriens” (primero en vivir, último en morir). Podrán romperte una y mil veces el corazón, podrás creer que ya no hay nada vivo en él, que te lo han partido en mil pedazos, que ya no tiene curación. Y te equivocas. Tu corazón esta vivo, y vivirá aun después de que la vida te haya abandonado.
Mucho se está hablando ahora y necesario que es, de este magnífico cirujano llamado Pedro Cavadas. Si no llega a ser por el transplante de cara que ha realizado recientemente (casi un milagro) ni lo llego a conocer, en cambio a Belén Esteban gracias a Dios que sí la conozco, es lo propio después de tantos méritos conseguidos por ella.
Leyendo el artículo en la Wikipedia en el que explica un poco su vida, me ha impresionado como puede llegar a ser tan humano y humilde siendo toda una eminencia. En el siguiente vídeo implanta la mano izquierda en la derecha asumiendo el “Doctor Milagro” como le dicen algunos todos los costes (alrededor de 40.000 euros).
Cuenta que antes era muy ambicioso con el dinero pero a raíz de la muerte de su hermano se ha vuelto más caritativo con los demás. He encontrado un reportaje en el que un canal catalán le acompaña hasta un pueblecito al norte de Kenia en el que hace unas 50 operaciones a la semana y en el que además ha creado la fundación Pedro Cavadas.
En esta entrevista podéis conocer aún más a esta maravillosa persona.
Cuando dentro de poco llamen a Cristiano Ronaldo en el Bernabeu “Maricón” (todo se andará) como a Guti cada dos por tres al menos tendrán una razón. ¡Ay que me meo toa!
Si hay tema de conversación que no aguanto es el tiempo. Siempre recurrimos al tiempo y, la verdad, prefiero estar callado a hablar del tiempo, me aburre muchísimo. Si hace calor porque hace calor y cuando viene el frío porque hace ya mucho frío…
Pero el otro tipo de conversación que me repatea es aquél en el que son dos monólogos. Me explico: es aquél tipo de conversación en que te da igual exactamente qué te esté contando la otra persona que sólo pretendéis soltar cada uno vuestro rollo y punto. Ejemplo de conversación:
Persona1: Pues mi niña no me come mucho ahora.
Persona2: Ah no, la mía sí desde siempre.
P1: Qué va, qué va, y mira que le hago cosas ligeritas no muy pesadas.
P2: A mi niña no le tengo que decir nada, ella empieza y se lo come todo, todo.
P1: Acabo por metérselo a la fuerza porque sino no hay manera mujer.
P2: Pues en mi familia de toda la vida hemos sido de comer bien.
P1: Y el padre que me echa la bronca por metérselo a la fuerza y yo: ¿pero chiquillo tú la ves? dáselo tú si eres capaz.
P2: Bla, bla, bla…
Conversaciones como éstas escucho cada dos por tres, con lo fácil que es prestar atención e interesarte por lo que te está contando la otra persona…
Me ha llamado la atención un anuncio en la tele. El toque retro del anuncio es todo un acierto, llama la atención de las personas que vieron ese tipo de televisión y de las que no porque esa voz antigua es mítica. Hablo del gel Moussel.
Según he podido descubrir es casi el mismo anuncio que cuando se estrenó en 1976 pero con algunos ajustes. Tiene hasta página en facebook (que no oficial) y muchos comentan allí que su olor les transporta al pasado, imagino que será porque lo tuvieron cuando pequeños. También hace muchas burbujas con lo que habrá que probarlo para un bañito (y ya lo dejo que esta entrada no está patrocinada).
Tengo muy buen despertar: En general si me despiertan con un movimiento brusco o un grito, o con la luz encendida de golpe no me suelo mosquear ni molestar. Cosa distinta sería si me levantara con la cara llena de pasta de dientes.
Nunca he fumado: nada, ni siquiera un cigarro. He pensado que quizá pueda gustarme y no querría engancharme a ese vicio, prefiero otros.
Las marcas del bikini o bañador me parecen muy sexys. Contrario a todas las chicas que hacen topless para evitar que cuando se pongan vestido o escote se les vea la marca del bikini, a mí me encanta. Eso de pensar que es una zona oculta o “prohibida” me parece super sexy.
Calo a la gente muy rápido. Eso hace que sin querer deje de interesarme la gente a la que no veo trigo limpio desde el principio. Seguramente me perderé a grandes personas por estas cosas.
Soy extremadamente cuidadoso. Especialmente con los aparatos electrónicos. A basde rayones he aprendido que no debo prestar lo más preciado que tenga a otras personas que, evidentemente, no le dan tanta importancia como yo a tenerlo bien cuidado.
Cucha ¿de ónde zoih uhtedeh, de Mangah Verdeh de Portada Arta, o de La Parmilla?
¿Qué veníh colocaoh toh no?
Como vengaih a liarla que zepáih que aquí zomoh toh rebentaoh de la cabeza. Aquí metemo guantasoh de cuatro en cuatro. A cabesasoh.
Trae, Trae.
¿Que me vah, a emparanoyá?
Que va compai, yo no zoy niño e peleah.
¿Ezo me vah a traé mahareta?
¡Zon zarguetone!
Zoh morralla to.
No en verdá zom buena hente.
Veniro pa ca!
Zomoh parmilleroh.
Cucha querei MDA?
Que va compai. Nozotroh zomoh cocozoh.
¡Cucha yo me voy con eza gente opá!
¡Juan Antonio!
Ezo zon ruínah.
Ayer estuve cenando en un restaurante llamado “Cervecería 100 Montaditos”. Probablemente haya repartidos por toda España muchos.
Bien el funcionamiento es el siguiente, tú coges tu carta de la mesa y rellenas con el número de montaditos que quieras, escogiendo entre los 100 que hay, pones tu nombre (en teoría) y lo entregas en la mesa pagando también. Cuando está lista la comida te llaman por el altavoz seguido de un “por favor”.
Esto en sí está muy bien montado, el problema está en el cachondeito de la gente. Ayer pude escuchar y troncharme con algunas:
“Silencio, por favor”.
“Antonio para, por favor”.
“Cerramos en 5 minutos recojan, por favor”
Y algunas más órdenes que se me ocurren como pueden ser “Levántanse, por favor”, “Alguien que apague mi fuego, por favor”.
En mi particular cruzada contra todas las operadoras, hoy vengo a criticar a Jazztel.
Mi abuela estaba harta de pagar ya con Telefónica esos precios desorbitados así que le propuse cambiar a Jazztel. Me acogí a una promoción que han bombardeado hasta la saciedad en la tv en la que decía que te regalaban ADSL y llamadas los meses de verano. Hablando con una operadora así me lo confirma, le insisto varias veces en si es 0 euros todos los meses de verano, y me dice que sí que lo único que tendría que pagar serían 10 euros el primer mes en concepto de gastos de envío del router.
Legales como nosotros mismos
Primera factura, 27 euros y pico. 4 euros y algo de números especiales (esto bien), y 13 euros con algo de mantenimiento de línea cuando me lo repitió mil y una veces que serían 0 euros. Llamo y me comentan que se me ha informado mal y que me pide disculpas. Todos sabemos que informan mal intencionadamente para captar clientes. Les amenazo con denunciarlos a consumo o directamente darme de baja de Jazztel por estafa. Me dice que no es necesario que le tramitará mi queja a su superior y que antes del próximo ciclo de facturación me llamarán y me darán una solución (que ya me imagino que me volverán a repetir lo mismo de las disculpas y poco más, eso si me llaman que lo dudo seriamente).
Jazztel me siento estafado que lo sepas, eres igual que Telefónica, ya no me ajunto contigo.